Museo del Algodón y Fábricas de San José de Suaita

2017/01/04

El Museo del algodón y fábricas de San José de Suaita relata la extraordinaria historia de un proyecto de desarrollo local en el municipio de Suaita (Santander) centrado en los textiles de algodón, pero también en la caña y sus subproductos. En las tres salas se expone maquinaria de finales del siglo XIX e inicios del XX, documentos, muestras de telas así como una explicación sobre el funcionamiento de una fábrica textil de esta época. Esta loca aventura en una hacienda entonces aislada del resto del país por la ausencia de más vías que los caminos de arriería se terminó en 1981, por la quiebra de la empresa. 

Vista de la fábrica hacia 1910. Foto: archivo de Beatriz Caballero.

Vista de la sala de hilados de la fábrica. Foto: Ana Teresa Guzmán y Ana Isabel Rivera (1978)

Vista de la sección de hilados de la fábrica. Foto: archivo de Ana Teresa Guzman y Ana Isabel ​Rivera (1978).

Ubicación del corregimiento de San José de Suaita (Suaita, Santander).

Sobre el patrimonio rural

2017/01/04

El patrimonio lo constituye el conjunto de conocimientos, prácticas y producciones materiales e intangibles que tienen un valor intrínseco porque representan: la capacidad de invención técnica e intelectual y la creatividad humanas;  el valor de la apreciación estética (como los paisajes, los cantos, las formas de ejecutar un oficio particular); el hecho de que ese conocimiento, práctica, instrumento o edificación remita a un vínculo entre generaciones, y por lo tanto, a un sentimiento de identidad; y la relación estrecha y continua con la naturaleza, haciendo uso de ella, transformándola. Este último punto es esencial, pues los elementos de la naturaleza, bien sea por su valor estético, por ser de especial importancia utilitaria, porque forman parte de los referentes de identidad de una población concreta o por tratarse de ecosistemas raros o únicos, forman parte del patrimonio común. Esta noción de patrimonio conlleva la idea de que el paisaje rural es el resultado de la interacción entre el medio natural y el medio humano, englobando los habitantes, sus prácticas y sus modos de vida. Otra idea consustancial al patrimonio se refiere a aquello que una comunidad (local, y a veces global) considera que debe ser objeto de conservación. Es decir, el patrimonio alude a algo vital en la construcción de la identidad de un pueblo, algo que le ha modelado y que merece conservarse frente a su inminente desaparición, en las mareas del cambio cultural.

Una de las funciones del patrimonio es conectar unas generaciones a otras y transmitir sentimientos de pertenencia y permanencia de un legado.  

En un sentido amplio, los saberes y las prácticas tradicionales, asociadas al desarrollo de actividades agrícolas que por los nuevos rumbos del mundo rural se encuentran en desuso o están desapareciendo, forman parte de lo que podríamos denominar patrimonio agrícola. Dicho patrimonio puede corresponder a un conjunto de objetos, edificaciones, técnicas, paisajes y conocimientos en constante interdependencia. Sin embargo, éste no sólo se refiere a conocimientos u objetos en declive, sino a aquellos que aún están en uso, que son comunes y de carácter cotidiano, y que surgieron en unas determinadas condiciones sociales, económicas y ambientales, de las que todavía hacen parte. Esto significa que apelar al reconocimiento y valoración del patrimonio agrícola no significa retratar una realidad petrificada y que no tiene correspondencia con el tiempo presente, sino, por el contrario, dar nuevos sentidos a unas prácticas, conocimientos y técnicas que tienen sentido actual, y que son vividos por personas concretas, en relaciones concretas con su oficio, su saber y su modo de vida.

Museos comunitarios

2016/09/29

Uno de los problemas que más puede preocupar a un investigador, es el de la difusión y utilidad práctica de los resultados de su trabajo, más allá del goce intelectual que le pudo proporcionar. Este problema se acompaña de la inquietud de saber: ¿a quién le llegan esos resultados cuando logran salir de los computadores y anaqueles de centros de documentación, y surgir a la luz pública, bien sea como libros, artículos de revistas o archivos de la red? Igualmente surge la pregunta: ¿de qué sirven estos estudios, a fin de cuentas?

Un ejemplo de divulgación de los resultados de investigación es promover la creación de museos. Esta forma de devolución de los conocimientos, permite que personas que nunca hubieran accedido por medio de escritos a los resultados de una investigación, puedan sin embargo enterarse de estos.

Museo del algodón y del lienzo de la tierra

Proceso de tinturado2016/09/29

A partir de una investigación sobre el algodón y los tejidos en Santander, se creó el museo del algodón y el lienzo de la tierra en el municipio de Charalá. En este museo se expone, en primer lugar, la rica tradición textil guane, las fibras utilizadas, y las técnicas de hilado y tinturado. También se hace referencia a la formación de una tradición textil local durante la Colonia, luego del exterminio de la población indígena guane y el "mestizaje" que vino después, entre las técnicas indígenas y las europeas; así como su declive a finales del siglo XIX, debido a la introducción de telas inglesas al país. Por último, se retrata el resurgimiento de esta tradición, con sus técnicas y procesos, a partir de un estudio etnográfico con las últimas tejedoras tradicionales de Charalá y Ocamonte en los años ochenta. Contiguo al museo, existen uno de los dos talleres de la Corporación de Recuperación Cumunera del Lienzo de la Tierra y una tienda artesanal en los que trabajan las actuales tejedoras, herederas de esta tradición textil santandereana.

Sede del Museo del algodón y el lienzo de la tierra, Charalá (Santander).

Ubicación del municipio de Charalá (Santander).

El cultivo de trigo y los molinos hidráulicos en en Boyacá

2016/09/29

El arado con bueyes, Boyacá.

Los campos de trigo, Boyacá.

​Canal para conducir el agua al molino, Boyacá.